- Can I ask you some sort of personal question?
- Yes, of course. Ask.
- Well, I'm a bit confused. Do you like me? Or are we just friends? Why we started talking in the first place?
I know it's been a year already, but I mean.. What are we doing here right now? Why are we here now?
Can you get me out of my confusion?
martes, 21 de junio de 2016
lunes, 20 de junio de 2016
CONFUSED AND DOOMED
¿Y si le escribo? - No, mejor no
Pero hay cosas que todavía no me quedan claras.
¿Somos atraídos mente-a-mente, sólo por nuestras ideas y pensamientos? o ¿Mente a cuerpo? ¿Cuerpo a cuerpo?
¿Él buscará satisfacer su hombría y apetito sexual conmigo, por el hecho de ser mujer? o ¿Para eso buscará a otra del sexo femenino y yo sólo seré una aliada, con la cuál el comparta sus dudas y preguntas sobre este mundo tan confuso?
¿Seré su desagüe de pensamientos y también me querrá poseer por el hecho de ser humano? O tal vez, simplemente le gusto, en su extrañas maneras, que no comprendo.
Pero ciertamente, está claro que no tiene intereses superficiales, pues ya habría hecho algo al respecto.
Y yo, ¿Qué busco?
Creo que ENTENDER. Para amoldarme a sus deseos.
Tenerlo cerca, pues su mente me intriga.
Mantenemos conversaciones serias, porque se puede. No hay lugar a hipocresías y aún así, hay tanto que no sé. ¿Qué cosas me ocultará? ¿Cuáles debería yo saber?
Y si vemos todo desde una perspectiva superior, "the whole picture" , los meses que pasan entre cada charla- sobre el individualismo, sobre la humanidad, el universo, la naturaleza, la religión, la mediocridad o las aficciones- No son nada. Para el mundo tan basto, y amplio, para la historia misma, para lo eones del tiempo, no es nada.
Yo sólo quiero saber.
Preferiría tener esas conversaciones existenciales y que van más allá del entendimiento de las personas, personalmente.
Sería más entretenido. El feedback sería diferente. Hablaríamos más. Compartiríamos más, y por sobre todo, escalaríamos hacia un nivel de confianza aún mayor.
Creo que eso es algo que aún nos falta. Que cuesta construir.
Más confianza.
¿Qué buscamos?
Pero hay cosas que todavía no me quedan claras.
¿Somos atraídos mente-a-mente, sólo por nuestras ideas y pensamientos? o ¿Mente a cuerpo? ¿Cuerpo a cuerpo?
¿Él buscará satisfacer su hombría y apetito sexual conmigo, por el hecho de ser mujer? o ¿Para eso buscará a otra del sexo femenino y yo sólo seré una aliada, con la cuál el comparta sus dudas y preguntas sobre este mundo tan confuso?
¿Seré su desagüe de pensamientos y también me querrá poseer por el hecho de ser humano? O tal vez, simplemente le gusto, en su extrañas maneras, que no comprendo.
Pero ciertamente, está claro que no tiene intereses superficiales, pues ya habría hecho algo al respecto.
Y yo, ¿Qué busco?
Creo que ENTENDER. Para amoldarme a sus deseos.
Tenerlo cerca, pues su mente me intriga.
Mantenemos conversaciones serias, porque se puede. No hay lugar a hipocresías y aún así, hay tanto que no sé. ¿Qué cosas me ocultará? ¿Cuáles debería yo saber?
Y si vemos todo desde una perspectiva superior, "the whole picture" , los meses que pasan entre cada charla- sobre el individualismo, sobre la humanidad, el universo, la naturaleza, la religión, la mediocridad o las aficciones- No son nada. Para el mundo tan basto, y amplio, para la historia misma, para lo eones del tiempo, no es nada.
Yo sólo quiero saber.
Preferiría tener esas conversaciones existenciales y que van más allá del entendimiento de las personas, personalmente.
Sería más entretenido. El feedback sería diferente. Hablaríamos más. Compartiríamos más, y por sobre todo, escalaríamos hacia un nivel de confianza aún mayor.
Creo que eso es algo que aún nos falta. Que cuesta construir.
Más confianza.
¿Qué buscamos?
sábado, 28 de mayo de 2016
martes, 5 de enero de 2016
El Muro de Settler
Esta historia llegó a mi a través de un libro que recopila historias viejas (es decir, que muchas de ellas se publicaron en revistas del palo como la Weird Tales) basadas en el mundo lovecraftiano, historias donde podríamos decir que el Necronomicón es algo así como lo es el soundtrack para una película.
Esta historia, 'El Muro de Settler' es un cuento corto, escrito por Robert A. W. Lowndes, la cuál apareció por primera vez como "El muro largo" en Stirring Science Stories, en Marzo de 1942, bajo el seudónimo de Wilfred Owen Morley.
Para mi fue un placer poder descubrir un cuento de este tipo.
Primero, y claro está, porque está relacionado a la obra de Lovecraft, mi escritor favorito. Segundo, porque el autor lo relató de una manera que me agradó, fue honesto en sus correcciones -siempre en la piel del personaje claro- se dirigía a uno con sus dudas en ciertos puntos, pero satisfecho de su resultado hasta el momento, supongo que Robert lo hacía apropósito, pero me gustó el toque que le daba al relato. Fue conciso en ese punto, clarito y al pie.
Tercero, y lo más importante (además de una buena redacción) la historia. De una trama original como hacía tiempo no leía.
El cuento trata de dos personajes principales, Clyde (el narrador) y su amigo y compañero de viaje, Will, los cuales se hayan en medio de un campo, o granja y se topan con un MURO. Éste comenzará a despertar su curiosidad y a atormentarlos un poco por así decirlo. Ya que pronto descubrirán que el mismo no tiene ni comienzo ni fin, no se puede escalar, no se puede cavar sin turbar la mente, enfermar y volverse loco, y por sobre todo, sólo tiene UNA cara.
Los personajes descubrirán que ya se ha intentado todo, y que los pueblerinos de aquel lugar de Nueva Inglaterra, sólo decidieron ignorarlo y estar en paz. Sin ser curiosos, sin molestar al muro,y que hubo otros que sucumbieron ante el mismo, y ya no viven en este mundo.
En medio del relato, se hace mención a "un escritor de Rhode Island" (claro está que es nuestro Howie, digo Howard Phillips Lovecraft) y que éste le había contado cosas que no pueden repetirse a un personaje que ya había fallecido en el relato.
El Muro de Settler es una alegoría de lo que representaba el mundo de Lovecraft, con sus cosmos de otros mundos y de ese temor a lo desconocido, a la oscuridad, a lo ajeno. Era tan perfecto que no se entendía con las leyes que rigen nuestro mundo humano.
Y nos transmite aquellos miedos más viejos de la humanidad, dejándonos atónitos.
El relato me pareció interesante, entretenido y a pesar de que el final no fue el gran final, me pareció una buena historia. De esas historias que no hay otra manera de que sucedan. Pero si uno desea puede escribir algo a partir de ella, así como también podríamos escribir teniendo al Necronomicón como única inspiración.
(prometo escribir algo a futuro, utilizando alguna citación sobre el mismo).
Para aquellos que no lo han leído, y les gusta el mismo tipo de lectura que a mí, se los recomiendo. y si lo has leído, sabes que no has perdido el tiempo.
Fuente bibliográfica: el Necronomicón. La Factoría de Ideas, Exprés - 10°Edición.
*escribo esta reseña antes de ir a dormir, a la 1:14 AM - lamento si está falta de argumentos. Ampliaré luego*
MEG-
Esta historia, 'El Muro de Settler' es un cuento corto, escrito por Robert A. W. Lowndes, la cuál apareció por primera vez como "El muro largo" en Stirring Science Stories, en Marzo de 1942, bajo el seudónimo de Wilfred Owen Morley.
Para mi fue un placer poder descubrir un cuento de este tipo.
Primero, y claro está, porque está relacionado a la obra de Lovecraft, mi escritor favorito. Segundo, porque el autor lo relató de una manera que me agradó, fue honesto en sus correcciones -siempre en la piel del personaje claro- se dirigía a uno con sus dudas en ciertos puntos, pero satisfecho de su resultado hasta el momento, supongo que Robert lo hacía apropósito, pero me gustó el toque que le daba al relato. Fue conciso en ese punto, clarito y al pie.
Tercero, y lo más importante (además de una buena redacción) la historia. De una trama original como hacía tiempo no leía.
El cuento trata de dos personajes principales, Clyde (el narrador) y su amigo y compañero de viaje, Will, los cuales se hayan en medio de un campo, o granja y se topan con un MURO. Éste comenzará a despertar su curiosidad y a atormentarlos un poco por así decirlo. Ya que pronto descubrirán que el mismo no tiene ni comienzo ni fin, no se puede escalar, no se puede cavar sin turbar la mente, enfermar y volverse loco, y por sobre todo, sólo tiene UNA cara.
Los personajes descubrirán que ya se ha intentado todo, y que los pueblerinos de aquel lugar de Nueva Inglaterra, sólo decidieron ignorarlo y estar en paz. Sin ser curiosos, sin molestar al muro,y que hubo otros que sucumbieron ante el mismo, y ya no viven en este mundo.
En medio del relato, se hace mención a "un escritor de Rhode Island" (claro está que es nuestro Howie, digo Howard Phillips Lovecraft) y que éste le había contado cosas que no pueden repetirse a un personaje que ya había fallecido en el relato.
El Muro de Settler es una alegoría de lo que representaba el mundo de Lovecraft, con sus cosmos de otros mundos y de ese temor a lo desconocido, a la oscuridad, a lo ajeno. Era tan perfecto que no se entendía con las leyes que rigen nuestro mundo humano.
Y nos transmite aquellos miedos más viejos de la humanidad, dejándonos atónitos.
El relato me pareció interesante, entretenido y a pesar de que el final no fue el gran final, me pareció una buena historia. De esas historias que no hay otra manera de que sucedan. Pero si uno desea puede escribir algo a partir de ella, así como también podríamos escribir teniendo al Necronomicón como única inspiración.
(prometo escribir algo a futuro, utilizando alguna citación sobre el mismo).
Para aquellos que no lo han leído, y les gusta el mismo tipo de lectura que a mí, se los recomiendo. y si lo has leído, sabes que no has perdido el tiempo.
Fuente bibliográfica: el Necronomicón. La Factoría de Ideas, Exprés - 10°Edición.
*escribo esta reseña antes de ir a dormir, a la 1:14 AM - lamento si está falta de argumentos. Ampliaré luego*
MEG-
Etiquetas:
clástico,
Clyde,
cuento,
El Muro de Settler,
Factoria de Ideas,
Howard Phillips Lovecraft,
Lovecraft,
Lowndes,
Muro,
Necronomicon,
reseña,
Rhode Island,
Robert Lowndes,
Settler,
terror,
Will
jueves, 31 de diciembre de 2015
Cierre Fin de Año
Llega ese momento en el año, el 31 de Diciembre de cada año, donde uno se sienta a reflexionar sobre lo que fue el año viejo, todo lo que pasó, lo que hicimos, lo que logramos, lo que perdimos. Aquellos sueños realizados o aún pendientes, las nuevas promesas para el año que está entrando, deseoso de empezar y atropellarnos furiosamente, porque seamos honestos, cada vez, siento que es año nuevo más rápido.
Pero eso no significa que sea algo malo, todo lo contrario; siento que son nuevas oportunidades que se nos dan, porque me pongo a repasar mentalmente todas las cosas por las que estoy más que agradecida, y (tenía una lista, alegremente digo que muy extensa, sobre todas las cosas por las cuales fui la persona más feliz durante el 2015 y pues, no la tengo conmigo ahora, así que haré este post con vanos recuerdos de mi mente) y como comentaba anteriormente, hay algunas cosas que agradeceré pero que dejaré sólo conmigo, no hay necesidad de compartir todo lo que pasó en mi vida con el mundo, ya que sólo me interesan a mí.
El 2015 fue un año que, si lo fraccionamos, hay muchas cosas que decir. Me he mudado, empecé a convivir con mi hermano, solamente nosotros dos. He tenido oportunidades por las cuales me siento muy afortunada, y que pienso que más allá de llamarlo "meramente suerte" creo que en éstos últimos años de mi vida, yo he forjado mi propio destino.
Hay muchas personas que no "creen" en el poder de la mente y el pensamiento; En la ley de la atracción, en nuestro poder de voluntad. No es fe ni nada divino, es simplemente, como funciona el mundo. Cómo nos desenvolvimos hace que seamos quienes somos ahora, en el presente.
Es por eso que agradezco, siempre, cada ínfima cosa que me pasa, que tengo, que veo, cada brisa de aire, cada cosa que llega a mí, que disfruto, que siento o que saboreo. La vida está para disfrutarla, vivirla. Va solo hacia adelante, y todos sabemos que estamos condenados, pero no sabemos cuando vencemos. Sí, porque tenemos un vencimiento. Por lo menos nuestro envase en este mundo, es decir, nuestro cuerpo lo tiene.
No me quiero poner a filosofar, cosa que siempre termino haciendo, me voy por las ramas y este no es el objetivo de lo que me senté a reflexionar.
Volviendo a lo que me dejó el 2015 que ya está en su atardecer, el último atardecer de un año impar, (vaya, porqué no traje mi lista conmigo) Digo que la mejor idea de empezar este año que está llegando a su fin, fue anotar todas las cosas buenas que me iban pasando, para repasarlas hoy, justamente hoy, y agradecer. Para ver TODO el panorama, como dicen "debes ver toda la imagen, no solo una parte" y admito que fue un año positivo.
Pude rendir materias que me faltaban, conseguí un trabajo en un lugar excelente, conocí personas nuevas, afiancé mis amistades (cosa que creo que es importantísimo y ojalá este año que entra se repita y amplíe) e hice algunas amistades nuevas, logré muchas metas personales, me independicé, logré cerrar etapas que tenía abiertas de tiempo atrás, festejé lo que tenía que festejar, lloré, reí (río mucho, cada 15 segundos según una persona que trabaja conmigo) y también me he decepcionado. Pero en este repaso, destaco más cosas positivas que negativas.
Temas de amor no voy a hablar.
En cuanto a esos altibajos, perdí a un ser muy importante y especial para mí, al cuál extraño todos los días de mi vida, y aún más estando aquí en casa de mis padres. Su ausencia se nota mucho, y aún así, aveces olvido que ya no está, y llego a mi casa esperando que me reciba, escuchar su ladrido o ver su cola moverse entre las sombras o entre las plantas, pero luego recuerdo que ya no forma parte de este mundo, y me entristece. No he terminado de llorarlo y a pesar de que sé que la vida es así, que algunos tienen una vida más fugaz que otros, no deja de afectarme y me pone feliz haber compartido todo lo que compartí con él.
Somos personas que estamos llenas de luz, hay algunos que tienen oscuridad, pero, todos la tenemos. Lo que nos diferencia es si elegimos quedarnos en la luz, o en la oscuridad.
Yo por mi parte, siempre voy a estar en la luz, teniendo la honestidad como uno de mis valores fundamentales. Ser positiva, buena persona, tener conciencia la mayor parte del tiempo sobre TODAS mis acciones, en especial aquellas que puedan llegar a perjudicar a algo/alguien.
Y así, llego a pensar en mis objetivos para el 2016. No voy a hacer una lista.
Hacer una no tiene sentido. ¿De que sirve tachar algo solo para verlo tachado? Prefiero sentir, vivir, y cuando haya logrado o cumplido exitosamente con algo, que mejor manera de recordarlo que con una fotografía, un texto o algo que remita a que eso ocurrió. Es preferible algún tipo de evidencia más allá del mero recuerdo de nuestra mente, que tachar aquel objetivo en una lista.
Es por eso, que en este nuevo año, quiero aprender, viajar, disfrutar de mis amistades. Amar, y crecer como persona. Seguir siendo yo, y darle algo al mundo.
Espero poder reducir mi impacto negativo en la tierra como ser humano y lograr hacer algo que me llene, y seguir siendo luz. Rodearme de personas de las cuales pueda aprender, querer y divertirme. Y seguir siendo feliz.
Ah y también, poner mi mejor voluntad para volver a entrenar, cosa que abandoné por un par de meses por, bueno, por vivir.
Que "estar ocupada" no sea una excusa para no hacer. Esa va a ser mi mayor meta en este 2016-
Les deseo a todos que puedan encontrar una razón para ser felices, que se vayan a dormir con una sonrisa y con una meta para despertarse al otro día. Que sean buenas personas. No lastimen, no sean tontos tampoco, y que cuiden el planeta en el cuál vivimos, ya que está sufriendo y nos afecta a todos. Este 2016 seamos responsables y felices. La vida es hermosa! Viajen, quieranse, disfruten. Y rodeense de gente positiva.
MEG-
Pero eso no significa que sea algo malo, todo lo contrario; siento que son nuevas oportunidades que se nos dan, porque me pongo a repasar mentalmente todas las cosas por las que estoy más que agradecida, y (tenía una lista, alegremente digo que muy extensa, sobre todas las cosas por las cuales fui la persona más feliz durante el 2015 y pues, no la tengo conmigo ahora, así que haré este post con vanos recuerdos de mi mente) y como comentaba anteriormente, hay algunas cosas que agradeceré pero que dejaré sólo conmigo, no hay necesidad de compartir todo lo que pasó en mi vida con el mundo, ya que sólo me interesan a mí.
El 2015 fue un año que, si lo fraccionamos, hay muchas cosas que decir. Me he mudado, empecé a convivir con mi hermano, solamente nosotros dos. He tenido oportunidades por las cuales me siento muy afortunada, y que pienso que más allá de llamarlo "meramente suerte" creo que en éstos últimos años de mi vida, yo he forjado mi propio destino.
Hay muchas personas que no "creen" en el poder de la mente y el pensamiento; En la ley de la atracción, en nuestro poder de voluntad. No es fe ni nada divino, es simplemente, como funciona el mundo. Cómo nos desenvolvimos hace que seamos quienes somos ahora, en el presente.
Es por eso que agradezco, siempre, cada ínfima cosa que me pasa, que tengo, que veo, cada brisa de aire, cada cosa que llega a mí, que disfruto, que siento o que saboreo. La vida está para disfrutarla, vivirla. Va solo hacia adelante, y todos sabemos que estamos condenados, pero no sabemos cuando vencemos. Sí, porque tenemos un vencimiento. Por lo menos nuestro envase en este mundo, es decir, nuestro cuerpo lo tiene.
No me quiero poner a filosofar, cosa que siempre termino haciendo, me voy por las ramas y este no es el objetivo de lo que me senté a reflexionar.
Volviendo a lo que me dejó el 2015 que ya está en su atardecer, el último atardecer de un año impar, (vaya, porqué no traje mi lista conmigo) Digo que la mejor idea de empezar este año que está llegando a su fin, fue anotar todas las cosas buenas que me iban pasando, para repasarlas hoy, justamente hoy, y agradecer. Para ver TODO el panorama, como dicen "debes ver toda la imagen, no solo una parte" y admito que fue un año positivo.
Pude rendir materias que me faltaban, conseguí un trabajo en un lugar excelente, conocí personas nuevas, afiancé mis amistades (cosa que creo que es importantísimo y ojalá este año que entra se repita y amplíe) e hice algunas amistades nuevas, logré muchas metas personales, me independicé, logré cerrar etapas que tenía abiertas de tiempo atrás, festejé lo que tenía que festejar, lloré, reí (río mucho, cada 15 segundos según una persona que trabaja conmigo) y también me he decepcionado. Pero en este repaso, destaco más cosas positivas que negativas.
Temas de amor no voy a hablar.
En cuanto a esos altibajos, perdí a un ser muy importante y especial para mí, al cuál extraño todos los días de mi vida, y aún más estando aquí en casa de mis padres. Su ausencia se nota mucho, y aún así, aveces olvido que ya no está, y llego a mi casa esperando que me reciba, escuchar su ladrido o ver su cola moverse entre las sombras o entre las plantas, pero luego recuerdo que ya no forma parte de este mundo, y me entristece. No he terminado de llorarlo y a pesar de que sé que la vida es así, que algunos tienen una vida más fugaz que otros, no deja de afectarme y me pone feliz haber compartido todo lo que compartí con él.
Somos personas que estamos llenas de luz, hay algunos que tienen oscuridad, pero, todos la tenemos. Lo que nos diferencia es si elegimos quedarnos en la luz, o en la oscuridad.
Yo por mi parte, siempre voy a estar en la luz, teniendo la honestidad como uno de mis valores fundamentales. Ser positiva, buena persona, tener conciencia la mayor parte del tiempo sobre TODAS mis acciones, en especial aquellas que puedan llegar a perjudicar a algo/alguien.
Y así, llego a pensar en mis objetivos para el 2016. No voy a hacer una lista.
Hacer una no tiene sentido. ¿De que sirve tachar algo solo para verlo tachado? Prefiero sentir, vivir, y cuando haya logrado o cumplido exitosamente con algo, que mejor manera de recordarlo que con una fotografía, un texto o algo que remita a que eso ocurrió. Es preferible algún tipo de evidencia más allá del mero recuerdo de nuestra mente, que tachar aquel objetivo en una lista.
Es por eso, que en este nuevo año, quiero aprender, viajar, disfrutar de mis amistades. Amar, y crecer como persona. Seguir siendo yo, y darle algo al mundo.
Espero poder reducir mi impacto negativo en la tierra como ser humano y lograr hacer algo que me llene, y seguir siendo luz. Rodearme de personas de las cuales pueda aprender, querer y divertirme. Y seguir siendo feliz.
Ah y también, poner mi mejor voluntad para volver a entrenar, cosa que abandoné por un par de meses por, bueno, por vivir.
Que "estar ocupada" no sea una excusa para no hacer. Esa va a ser mi mayor meta en este 2016-
Les deseo a todos que puedan encontrar una razón para ser felices, que se vayan a dormir con una sonrisa y con una meta para despertarse al otro día. Que sean buenas personas. No lastimen, no sean tontos tampoco, y que cuiden el planeta en el cuál vivimos, ya que está sufriendo y nos afecta a todos. Este 2016 seamos responsables y felices. La vida es hermosa! Viajen, quieranse, disfruten. Y rodeense de gente positiva.
MEG-
lunes, 26 de octubre de 2015
involución procrastinada
Hoy en día, donde todos somos un número... Ahí radica la importancia de las personas, de la amistad, el amor, el compromiso laboral. Donde todo se volvió tan rutinario y falto de afecto y gracia que hasta Ambrose Bierce se sorprendería.. Pero yo no me sorprendo de su genial diccionario. Porque a pesar de que ciertas cosas que él escribió -definió en términos propios, a veces de terceros, especificando el caso, con tanto humor, inundado de ironía y absoluta razón- quedaron obsoletas, el mundo sigue siendo igual de ridículo.
Claro que la cuestión está en cada uno de nosotros si cambiamos o no este aspecto.
Porque, si somos honestos y un poco conscientes, el mundo nos arrastra, nos toma, nos traga, nos digiere y nos expulsa, transformados. Nos volvemos procrastinadores, y eternamente estamos posponiendo cosas, hasta la vida misma. Nuestras pasiones y deseos. Nuestros talentos e inclusive nuestros sueños.
Por eso, está bueno de vez en cuando frenar, mirar nuestro presente, nuestro pasado para entender cómo es que llegamos a el si aún no lo sabemos y tomar acción al respecto. Decidir, pensar, compartir, dudar, preguntar, escuchar, comprender.
El futuro siempre es incierto, pero no podemos negar que hay veces en que es transparente, previsible, obvio. Que es el resultado de lo que prensamos y sentimos. Somos energía, luz, amor, y algunos son lo contrario- oscuridad, negación, rencor.
Abramos nuestras mentes, el alma. La cabeza con las neuronas y evolucionemos como especie , como seres y personas. Como criaturas capaces de amar y comprender. Porque va a llegar un momento en que no quede sustancia material que nos de poder, sino capacidad intelectual -y emocional - que nos de experiencia, vida y credibilidad. Respeto y osadía.
Seamos conscientes de como vivimos y hacia qué mundo vamos.-
MEG-
Claro que la cuestión está en cada uno de nosotros si cambiamos o no este aspecto.
Porque, si somos honestos y un poco conscientes, el mundo nos arrastra, nos toma, nos traga, nos digiere y nos expulsa, transformados. Nos volvemos procrastinadores, y eternamente estamos posponiendo cosas, hasta la vida misma. Nuestras pasiones y deseos. Nuestros talentos e inclusive nuestros sueños.
Por eso, está bueno de vez en cuando frenar, mirar nuestro presente, nuestro pasado para entender cómo es que llegamos a el si aún no lo sabemos y tomar acción al respecto. Decidir, pensar, compartir, dudar, preguntar, escuchar, comprender.
El futuro siempre es incierto, pero no podemos negar que hay veces en que es transparente, previsible, obvio. Que es el resultado de lo que prensamos y sentimos. Somos energía, luz, amor, y algunos son lo contrario- oscuridad, negación, rencor.
Abramos nuestras mentes, el alma. La cabeza con las neuronas y evolucionemos como especie , como seres y personas. Como criaturas capaces de amar y comprender. Porque va a llegar un momento en que no quede sustancia material que nos de poder, sino capacidad intelectual -y emocional - que nos de experiencia, vida y credibilidad. Respeto y osadía.
Seamos conscientes de como vivimos y hacia qué mundo vamos.-
MEG-
jueves, 22 de octubre de 2015
recogiendo mis frutos- hoy ingresé al nuevo mundo: mundo adulto
Hoy, oficialmente entré en el mundo adulto.
Hoy comenzó mi primer día laboral propiamente dicho, para un puesto determinado. Con posibilidad de crecimiento laboral- y personal- en una importante empresa de Argentina.
Qué decirles?
Primero que estoy abrumada por la cantidad que cosas que me estuvieron diciendo, mostrando, enseñando. Por todas las personas que conocí. Por la empresa misma.
Porque es algo serio. Porque la empresa es fuerte. Porque voy a tener mi primer sueldo. Mi propio dinero. Y todo por mérito mío. Porque (y les agradezco enormemente por siempre) mis padres me han dado la posibilidad de mandarme a estudiar eso que elegí, hoy en día, haber quedado para semejante empresa, puesto, etc, siento que es por mi propio mérito. De mi esfuerzo y de haber juntado mis fuerzas para animarme, para salir de mi zona de confort donde estuve, prácticamente, desde siempre. Es un paso que di como persona a partir de mis conocimientos y de mis capacidades.
Segundo, que hoy en día, y para todo el futuro que me espera, mi vida corre por cuenta mía más que nunca, porque voy a estar creciendo en el mundo (¡el gran mundo laboral!) y voy a valerme por mí misma, por mis aciertos y responsabilidades. Y seguramente tendré mis fracasos, pero hoy no voy a hablar negativamente de lo que podría pasar. Porque es un día en el que estoy feliz. Feliz por ver los frutos de mis esfuerzos y de los esfuerzos de todos aquellos que me acompañaron e hicieron posible que llegase hasta acá.
Hoy estoy viendo cómo mi vida pasó tan rápido frente a mí, en estos minutos que expongo mis pensamientos. Porque uno se está preparando constantemente para el futuro. Para que llegue listo y llegue bien a tener una vida adulta e independiente.
Porque naciste, te criaron, te mandaron al colegio, estudiaste, elegís una carrera, la cursás, empezás a interiorizarte con todo eso que estás aprendiendo y así te vas preparando para algún día tener EL trabajo, o un trabajo que te permite llegar a ESE trabajo, y yo, yo que estoy a tres materias de tener mi título, ya empecé mi trabajo, EL trabajo. No puedo estar más conforme con la empresa donde ingresé.
¡¡Y eso que hoy fue el primer día!!
Admito que fue muy abrumador como dije al principio. Tantas cosas nuevas. Todo un mundo aparte al que yo conocía.
Uno escucha hablar o lee sobre sus amigos, compañeros-conocidos en fin- sobre que entró a un nuevo lugar, que está trabajando, que el recibo de sueldo, que los aportes jubilatorios, que se quiere ir de vacaciones... bla bla bla. Claro, hasta ahí todo bien, todo claro. Se entiende. Pero... Cuando en la empresa empiezan a contarte todos tus beneficios y responsabilidades con cuánto te van a remunerar, que tu obra social es tal o cuál o la prepaga esto o lo otro; que tus objetivos, lo que esperás de la empresa; que vas a pasar la mitad de tus días trabajando en dicho entorno; que las vacaciones pagas cuando te las vas a poder tomar y ni hablar cuando te explican lo que que vas a estar haciendo, se te comprime la cabeza y yo solo estaba acostumbrada a estudiar cientos de hojas por año para rendir finales y mirar peliculas en mi computadora, y me acostumbré a pagar los impuestos y el alquiler, y hacer las compras o mandados y cocinar, y así, podría seguir para atrás hasta cuando perdí mi primer diente o las navidades con papá noel....
La vida avanza vertiginosamente, de maneras que no suelo entender, porque hoy fue mi primer trabajo, y hoy se cumplen 28 años de matrimonio de mis padres, y cuando vuelva a mirar todo lo que he hecho y logrado tal vez esté con un bebé en mis brazos o en la otra punta del mundo comprometiéndome con un hombre para el resto de mi vida.
Y hoy, hoy la vida es dulce para mi.
Suele ser agridulce, pero hay que exprimirla como a una naranja. Aprovechar a sacar todo ese jugo que tiene, (tan dulce) y disfrutar de las experiencias.
Para cerrar esto, y siguiendo con el tema de vivir la vida al máximo en cada momento, en la etapa de reconocimiento (en la empresa, conociéndonos con otros compañeros y colegas, etc) uno de ellos (aprox 38-40 años) menciona una charla sobre el estrés, esas charlas motivacionales que no son largas y las encontrás en youtube.(tic, tec, no recuerdo como se les dice...) Da la casualidad que la había visto hace un par de años (3, 4... tal vez más) y le digo que la conocía y había visto. Y este hombre nos comenta que tiene dos hijos chiquitos y que llegaba de trabajar y tenía que atenderlos y estar con la familia y que -hace unos años eh- se le hacía pesado, hasta que un día se dio cuenta que su hijito de 6 ya no tenía 2 años, que estaba el doble de alto, que había crecido -a paso vertiginoso como dije que avanza la vida- entonces tomó la decisión de preocuparse, de ponerle buena cara a la situación no importa que, porque las experiencias de la vida, más allá que-en su caso, vuelva a ser padre algún día- no se repiten. porque si perdió de vivir los años de infancia con uno de sus hijos, por más que tenga más hijos, no los va a recuperar con aquel que los perdió.
Y darme cuenta de estas cosas, entender que hay que vivirlo al máximo, apreciarlo. No guardarse nada, no guardar rencores. Preguntar, atender, ser amable, ser HONESTO, respetar a las personas y juzgar lo menos posible, todas estas cosas, que comprendo en mis 21 años, hay personas que las descubren cuando tienen el doble de mi edad.
Es por eso que recalco la importancia de ser una buena persona y de vivir bien (con esto me refiero no a que mañana se termina el mundo, tiremos el televisor por el balcón y pongámonos de la nuca) sino que saber apreciar cada uno de los momentos que pasan frente a nosotros. Porque momentos malos van a haber siempre. Es la vida misma. No todo es color de rosa. Aunque, uno puede cambiar la cara, sonreír, elegir si darle mucha importancia o si, simplemente, se lo toma como un reto más, una meta, o un problema al cual al analizarlo, se hallará una solución.
Siempre digo, afirmo y creo muy firmemente que hay más de una opción. Siempre.
Solo depende de nosotros mismos. Porque nosotros creamos nuestra propia vida.
No hay que compararnos con los otros, o mejor dicho, no hay que comparar lo que uno tiene con lo que tiene el otro. Así, uno siempre va a estar en falencia e insatisfecho, y tampoco tiene sentido. Porque el de al lado puede tener una vida muy lujosa pero puede estar solo en el mundo, o ser una persona terrible, y yo puedo tener carencias pero personas que me aman, me respetan, me cuidan y una conciencia sana y buena moral. Y creo que valen más los valores que tiene una persona que la cantidad de dinero que tiene en su cuenta bancaria. Vale la experiencia misma.
Hay que animarse, salir de la zona de confort y, CRECER. Después de todo, de eso se trata la vida.
MEG-
Hoy comenzó mi primer día laboral propiamente dicho, para un puesto determinado. Con posibilidad de crecimiento laboral- y personal- en una importante empresa de Argentina.
Qué decirles?
Primero que estoy abrumada por la cantidad que cosas que me estuvieron diciendo, mostrando, enseñando. Por todas las personas que conocí. Por la empresa misma.
Porque es algo serio. Porque la empresa es fuerte. Porque voy a tener mi primer sueldo. Mi propio dinero. Y todo por mérito mío. Porque (y les agradezco enormemente por siempre) mis padres me han dado la posibilidad de mandarme a estudiar eso que elegí, hoy en día, haber quedado para semejante empresa, puesto, etc, siento que es por mi propio mérito. De mi esfuerzo y de haber juntado mis fuerzas para animarme, para salir de mi zona de confort donde estuve, prácticamente, desde siempre. Es un paso que di como persona a partir de mis conocimientos y de mis capacidades.
Segundo, que hoy en día, y para todo el futuro que me espera, mi vida corre por cuenta mía más que nunca, porque voy a estar creciendo en el mundo (¡el gran mundo laboral!) y voy a valerme por mí misma, por mis aciertos y responsabilidades. Y seguramente tendré mis fracasos, pero hoy no voy a hablar negativamente de lo que podría pasar. Porque es un día en el que estoy feliz. Feliz por ver los frutos de mis esfuerzos y de los esfuerzos de todos aquellos que me acompañaron e hicieron posible que llegase hasta acá.
Hoy estoy viendo cómo mi vida pasó tan rápido frente a mí, en estos minutos que expongo mis pensamientos. Porque uno se está preparando constantemente para el futuro. Para que llegue listo y llegue bien a tener una vida adulta e independiente.
Porque naciste, te criaron, te mandaron al colegio, estudiaste, elegís una carrera, la cursás, empezás a interiorizarte con todo eso que estás aprendiendo y así te vas preparando para algún día tener EL trabajo, o un trabajo que te permite llegar a ESE trabajo, y yo, yo que estoy a tres materias de tener mi título, ya empecé mi trabajo, EL trabajo. No puedo estar más conforme con la empresa donde ingresé.
¡¡Y eso que hoy fue el primer día!!
Admito que fue muy abrumador como dije al principio. Tantas cosas nuevas. Todo un mundo aparte al que yo conocía.
Uno escucha hablar o lee sobre sus amigos, compañeros-conocidos en fin- sobre que entró a un nuevo lugar, que está trabajando, que el recibo de sueldo, que los aportes jubilatorios, que se quiere ir de vacaciones... bla bla bla. Claro, hasta ahí todo bien, todo claro. Se entiende. Pero... Cuando en la empresa empiezan a contarte todos tus beneficios y responsabilidades con cuánto te van a remunerar, que tu obra social es tal o cuál o la prepaga esto o lo otro; que tus objetivos, lo que esperás de la empresa; que vas a pasar la mitad de tus días trabajando en dicho entorno; que las vacaciones pagas cuando te las vas a poder tomar y ni hablar cuando te explican lo que que vas a estar haciendo, se te comprime la cabeza y yo solo estaba acostumbrada a estudiar cientos de hojas por año para rendir finales y mirar peliculas en mi computadora, y me acostumbré a pagar los impuestos y el alquiler, y hacer las compras o mandados y cocinar, y así, podría seguir para atrás hasta cuando perdí mi primer diente o las navidades con papá noel....
La vida avanza vertiginosamente, de maneras que no suelo entender, porque hoy fue mi primer trabajo, y hoy se cumplen 28 años de matrimonio de mis padres, y cuando vuelva a mirar todo lo que he hecho y logrado tal vez esté con un bebé en mis brazos o en la otra punta del mundo comprometiéndome con un hombre para el resto de mi vida.
Y hoy, hoy la vida es dulce para mi.
Suele ser agridulce, pero hay que exprimirla como a una naranja. Aprovechar a sacar todo ese jugo que tiene, (tan dulce) y disfrutar de las experiencias.
Para cerrar esto, y siguiendo con el tema de vivir la vida al máximo en cada momento, en la etapa de reconocimiento (en la empresa, conociéndonos con otros compañeros y colegas, etc) uno de ellos (aprox 38-40 años) menciona una charla sobre el estrés, esas charlas motivacionales que no son largas y las encontrás en youtube.(tic, tec, no recuerdo como se les dice...) Da la casualidad que la había visto hace un par de años (3, 4... tal vez más) y le digo que la conocía y había visto. Y este hombre nos comenta que tiene dos hijos chiquitos y que llegaba de trabajar y tenía que atenderlos y estar con la familia y que -hace unos años eh- se le hacía pesado, hasta que un día se dio cuenta que su hijito de 6 ya no tenía 2 años, que estaba el doble de alto, que había crecido -a paso vertiginoso como dije que avanza la vida- entonces tomó la decisión de preocuparse, de ponerle buena cara a la situación no importa que, porque las experiencias de la vida, más allá que-en su caso, vuelva a ser padre algún día- no se repiten. porque si perdió de vivir los años de infancia con uno de sus hijos, por más que tenga más hijos, no los va a recuperar con aquel que los perdió.
Y darme cuenta de estas cosas, entender que hay que vivirlo al máximo, apreciarlo. No guardarse nada, no guardar rencores. Preguntar, atender, ser amable, ser HONESTO, respetar a las personas y juzgar lo menos posible, todas estas cosas, que comprendo en mis 21 años, hay personas que las descubren cuando tienen el doble de mi edad.
Es por eso que recalco la importancia de ser una buena persona y de vivir bien (con esto me refiero no a que mañana se termina el mundo, tiremos el televisor por el balcón y pongámonos de la nuca) sino que saber apreciar cada uno de los momentos que pasan frente a nosotros. Porque momentos malos van a haber siempre. Es la vida misma. No todo es color de rosa. Aunque, uno puede cambiar la cara, sonreír, elegir si darle mucha importancia o si, simplemente, se lo toma como un reto más, una meta, o un problema al cual al analizarlo, se hallará una solución.
Siempre digo, afirmo y creo muy firmemente que hay más de una opción. Siempre.
Solo depende de nosotros mismos. Porque nosotros creamos nuestra propia vida.
No hay que compararnos con los otros, o mejor dicho, no hay que comparar lo que uno tiene con lo que tiene el otro. Así, uno siempre va a estar en falencia e insatisfecho, y tampoco tiene sentido. Porque el de al lado puede tener una vida muy lujosa pero puede estar solo en el mundo, o ser una persona terrible, y yo puedo tener carencias pero personas que me aman, me respetan, me cuidan y una conciencia sana y buena moral. Y creo que valen más los valores que tiene una persona que la cantidad de dinero que tiene en su cuenta bancaria. Vale la experiencia misma.
Hay que animarse, salir de la zona de confort y, CRECER. Después de todo, de eso se trata la vida.
MEG-
lunes, 12 de octubre de 2015
Atardecer de luz
El hecho de estar aquí escribiendo es que el atardecer me inspira.
La luz del sol siempre es una de las mejores fuentes de ensueño, de felicidad, me hace sentir contenta, alegre, me da consuelo y esperanzas. Me motiva.
Claro que aquello que me motiva es cuando toca tan delicadamente la arquitectura de la ciudad, mi ventana, las puertas de madera, las cuales se vuelven doradas y las sombras de todo lo que lo rodea se reflejan tan entretenidamente. Las paredes y las plantas. Los balcones. El reflejo del puro color en el cabello o aún mejor, los ojos, el color en los ojos de quién miremos. Puros. Algo molestos aveces por tanta luz en ellos, pero transparentes y naturales.
Nos avisa nos queda poco tiempo de día y nos convence de salir a disfrutarlo. Salir a sentir el aire en nuestro cuerpo, en la cara. Y que nos bañe con su luz, para ser parte de la escena.
Pienso que es una de las mejores horas del día para fotografiar edificios. La arquitectura neoclásica presenta sombras que juegan, que se ven muy distintas a las de la luz de la mañana o del mediodía.
La luz de la última hora del atardecer. Esa luz. Esa es la luz. El brillo. Acaricia a todo lo que toca. Es vida.
Por eso cada vez que me percato que está ocurriendo, la aprecio, la dejo entrar y la disfruto. Leo un libro junto a ella, meriendo, juego con alguna mascota, o camino. Paseo, vivo, corro, como, canto, sonrío.
Sería una tremenda tontería dejar pasar de disfrutar de los maravillosos momentos que surgen cuando el atardecer se avecina. Es una hermosa parte del día que no tiene desperdicio. Jamás.
Cuando era chica, en el verano, nos recordaba que ya era hora de estar fuera de la pileta. Para comer, darse una ducha y salir al encuentro en la calle, o en la plaza o en el centro, con amigos, familia. De hacer lo que sigue y aventurarse a lo que se viene con la noche.
Aún así, ahora de grande, es una hora que marca un cambio. Nos da un respiro del día, a veces largos días laborales, o de mucho estudio, o días en que uno simplemente se siente abrumado y no encuentra mejor excusa para salir a disfrutar de un poco del aire de la tarde para ventilar sus pensamientos que con la perfecta luz del atardecer.
Es una oportunidad. Una manera de sonreír solo porque sí.
Es LUZ.
La luz del sol siempre es una de las mejores fuentes de ensueño, de felicidad, me hace sentir contenta, alegre, me da consuelo y esperanzas. Me motiva.
Claro que aquello que me motiva es cuando toca tan delicadamente la arquitectura de la ciudad, mi ventana, las puertas de madera, las cuales se vuelven doradas y las sombras de todo lo que lo rodea se reflejan tan entretenidamente. Las paredes y las plantas. Los balcones. El reflejo del puro color en el cabello o aún mejor, los ojos, el color en los ojos de quién miremos. Puros. Algo molestos aveces por tanta luz en ellos, pero transparentes y naturales.
Nos avisa nos queda poco tiempo de día y nos convence de salir a disfrutarlo. Salir a sentir el aire en nuestro cuerpo, en la cara. Y que nos bañe con su luz, para ser parte de la escena.
Pienso que es una de las mejores horas del día para fotografiar edificios. La arquitectura neoclásica presenta sombras que juegan, que se ven muy distintas a las de la luz de la mañana o del mediodía.
La luz de la última hora del atardecer. Esa luz. Esa es la luz. El brillo. Acaricia a todo lo que toca. Es vida.
Por eso cada vez que me percato que está ocurriendo, la aprecio, la dejo entrar y la disfruto. Leo un libro junto a ella, meriendo, juego con alguna mascota, o camino. Paseo, vivo, corro, como, canto, sonrío.
Sería una tremenda tontería dejar pasar de disfrutar de los maravillosos momentos que surgen cuando el atardecer se avecina. Es una hermosa parte del día que no tiene desperdicio. Jamás.
Cuando era chica, en el verano, nos recordaba que ya era hora de estar fuera de la pileta. Para comer, darse una ducha y salir al encuentro en la calle, o en la plaza o en el centro, con amigos, familia. De hacer lo que sigue y aventurarse a lo que se viene con la noche.
Aún así, ahora de grande, es una hora que marca un cambio. Nos da un respiro del día, a veces largos días laborales, o de mucho estudio, o días en que uno simplemente se siente abrumado y no encuentra mejor excusa para salir a disfrutar de un poco del aire de la tarde para ventilar sus pensamientos que con la perfecta luz del atardecer.
Es una oportunidad. Una manera de sonreír solo porque sí.
Es LUZ.
![]() |
| Parque Independencia, Rosario - Paisajista: Charles Thays. |
martes, 6 de octubre de 2015
Herbert West: Reanimador
Herbert West es una saga de 6 relatos -consecutivos- de Howard Phillips Lovecraft. Algo así como varios cuentos cortos, que continúan una misma historia.

La narración es en primera persona por el mejor amigo de Herbert West (del cuál no sabemos su nombre, algo que ocurre muy a menudo en los relatos de Lovecraft, que no sabemos como se llama quién relata la historia, a pesar de contarnos, con gran terror, los acontecimientos que ocurrieron y estas pesadillas siempre le persiguen, sin dejarlo en paz).
Nuestro amigo narrador y Herbert era mejores amigos desde la universidad, donde ambos estudiaban medicina. West, siempre quiso vencer la muerte; él afirmaba que la vida es un proceso químico y físico y que la supuesta "alma" es un mito. Por lo cuál la reanimación artificial de los muertos podía depender sólo del estado de los tejidos y al menos que se hubiese dado una verdadera descomposición, todo cadáver totalmente dotado de órganos era susceptible de recibir mediante un adecuado tratamiento, la vida.
Para resumir, creía fervientemente en la reanimación artificial de los cadáveres que no estuviesen estropeados, y que conservasen todos los órganos.
Dedica toda su vida al estudio de la "reanimación" y nuestro narrador siempre estuvo ahí con él como su mano derecha.
A lo largo de cada historia ocurren ciertos acontecimientos, y hasta el final del último cuento donde nos "enteramos" que fue lo que ocurrió con West.
El primer relato inicia así: "De Herbert West, amigo mío durante el tiempo de la universidad y posteriormente, no puedo hablar sino con extremo terror. Terror que no se debe totalmente a la forma siniestra en que desapareció recientemente, sino que tuvo origen en la naturaleza entera del trabajo de su vida y adquirió gravedad por primera vez hará más de diecisiete años, cuando estábamos en tercer año de nuestra carrera, en la facultad de Medicina de la Universidad de Miskatonic de Arkham*. Mientras estuvo conmigo, lo prodigioso y diabólico de sus experimentos me tuvieron completamente fascinado, y fui su más íntimo compañero. Ahora que ha desaparecido y se ha roto el hechizo, mi miedo es aún mayor. Los recuerdos y las posibilidades son siempre más terribles que la realidad."
Así doy pie para que comiences a leer estos relatos tan atrapantes, donde sus protagonistas viven con el pánico y cosas horribles suceden.
Para mi es un clásico de Howard, y por eso, vale la pena leerlo.
* La Universidad de Miskatonic, en Arkham:

La narración es en primera persona por el mejor amigo de Herbert West (del cuál no sabemos su nombre, algo que ocurre muy a menudo en los relatos de Lovecraft, que no sabemos como se llama quién relata la historia, a pesar de contarnos, con gran terror, los acontecimientos que ocurrieron y estas pesadillas siempre le persiguen, sin dejarlo en paz).
Nuestro amigo narrador y Herbert era mejores amigos desde la universidad, donde ambos estudiaban medicina. West, siempre quiso vencer la muerte; él afirmaba que la vida es un proceso químico y físico y que la supuesta "alma" es un mito. Por lo cuál la reanimación artificial de los muertos podía depender sólo del estado de los tejidos y al menos que se hubiese dado una verdadera descomposición, todo cadáver totalmente dotado de órganos era susceptible de recibir mediante un adecuado tratamiento, la vida.
Para resumir, creía fervientemente en la reanimación artificial de los cadáveres que no estuviesen estropeados, y que conservasen todos los órganos.
Dedica toda su vida al estudio de la "reanimación" y nuestro narrador siempre estuvo ahí con él como su mano derecha.
A lo largo de cada historia ocurren ciertos acontecimientos, y hasta el final del último cuento donde nos "enteramos" que fue lo que ocurrió con West.
El primer relato inicia así: "De Herbert West, amigo mío durante el tiempo de la universidad y posteriormente, no puedo hablar sino con extremo terror. Terror que no se debe totalmente a la forma siniestra en que desapareció recientemente, sino que tuvo origen en la naturaleza entera del trabajo de su vida y adquirió gravedad por primera vez hará más de diecisiete años, cuando estábamos en tercer año de nuestra carrera, en la facultad de Medicina de la Universidad de Miskatonic de Arkham*. Mientras estuvo conmigo, lo prodigioso y diabólico de sus experimentos me tuvieron completamente fascinado, y fui su más íntimo compañero. Ahora que ha desaparecido y se ha roto el hechizo, mi miedo es aún mayor. Los recuerdos y las posibilidades son siempre más terribles que la realidad."Así doy pie para que comiences a leer estos relatos tan atrapantes, donde sus protagonistas viven con el pánico y cosas horribles suceden.
Para mi es un clásico de Howard, y por eso, vale la pena leerlo.
* La Universidad de Miskatonic, en Arkham:
- Arkham es una ciudad imaginaria, creada por el propio Lovecraft. Varios de sus relatos ocurren aquí. Incluso hay un plano de la ciudad, que él mismo dibujó, y en internet puedes enocontrarlo -la versión original y la computalizada.
- Miskatonic: Otro nombre creado por el autor. El río que pasa por Arkham se llama Miskatonic, y es otro de esos nombres que aparecen seguido en sus relatos. Así como también la propia universidad.
Ante cualquier inquietud, duda, comentario, crítica, etc no olvides comentar.
MEG-
Etiquetas:
Arkham,
ciencia ficción,
cuento,
Herbert West,
Howard Phillips Lovecraft,
Lovecraft,
medicina,
miskatonic,
reanimador,
reseña,
terror,
universidad,
West
miércoles, 30 de septiembre de 2015
Demonio de Libro (reseña)
Este libro lo encontré por casualidad, o mejor dicho, me encontró a mí. Mientas paseaba por una feria medieval el domingo.Es un libro muy particular. Me llamó la atención ni bien lo vi, ya que trata sobre la historia de un demonio, sí, un demonio. Es más, es la autobiografía de él. De Jakabok Botch.
Y lo interesante es que el libro te habla. Se dirige al lector todo el tiempo. Incluso comienza pidiéndote que lo quemes, que quemes el libro. Y como uno sigue leyendo, el demonio te amenaza. Y uno sigue leyendo entonces Jakabok, algo resignado, empieza a contarte su vida. Pero de a pedazos. Siempre entre una historia y la otra frena para dirigirse al lector y pedirle que lo libere del libro, incinerándolo.
El personaje es entretenido, es un demonio, que tiene una transformación a lo largo de la historia, ya que comienza siendo un demonio bastante ingenuo y tonto. Y luego se nota un cambio, una sutil madurez podríamos decir, o tal vez solo sea que le pasaron muchas cosas.
Nos cuenta su vida, como dije anteriormente, y claro aparecen algunos otros personajes por ahí; una cuestión de sexualidad (que debo decir, me dio mucha gracia por la manera que tenía de expresarse -cuando habla de un sueño que tuvo...- y hacia el final del libro uno ya logra simpatizar con el protagonista y hasta sentir ternura en ciertos aspectos), y hasta está relacionado con un evento histórico de la humanidad! -el cuál no te diré porque es algo que descubres a medida que avanza el libro.
Y claro, al tratarse de un demonio, también hay una cuestión entre el cielo y el infierno y no puede faltar el morbo, la sangre y los actos crueles y viles, despiadados y fríos.
Me gustó porque justo estaba buscando algo así. Aunque claro, nunca pensé que me amenazarían tanto, pero créeme que lo hace interesante.
Es un libro de lectura rápida (249 páginas la edición La Factoría -la tapa que muestro en la foto) y cuando digo lectura rápida, me refiero a que no es un libro largo y es llevadero, entretenido, tiene muy buena narración y el personaje es bastante bizarro, ingenuo, se desespera a cada rato pero se calma y sigue con su relato.
El final claro que no lo esperaba como fue. Por lo cuál me encantó. Admito que se me cayó una lágrima al leer la última oración. Porque me llegó eso que me dijo y me gustó como se dio todo.
Como comenté arriba, nos va contando distintas historias de su vida, de manera cronológica claro, y entre una y otra le habla al lector, pero supo relacionar de manera excelente esas historias porque ese secreto de la historia de la humanidad, está relacionado con el mismísimo demonio que te lo cuenta. (¡¿Qué será?!)
Lo recomiendo, claro que no es una lectura para cualquier persona. Los que leen este blog se sentirán cómodos y entretenidos con el libro. Está tachado de ser "de terror", sin embargo no es un libro de miedo.
El autor es Clive Barker. Británico.
Es libro es del 2007, aunque hay versiones del 2009 y 2011, según la editorial y el año de impresión.
Una referencia de La Guía de Oro: "Barker es a la literatura de terror lo que Borges es a la fantástica: un excepcional subversor de las convenciones del género".
Ojalá les guste tanto como a mí.
Luego pondré varias líneas del libro, claro que con aviso de SPOILER para los que no lo leyeron.
No te olvides de comentar!
MEG-
Etiquetas:
amenazas,
autobiografía,
cielo e infierno,
Clive Barker,
demonio,
Demonio de Libro,
editorial,
editoriales,
fuego,
inglaterra,
la factoria,
Libro,
literatura,
novela,
oceano,
reseña,
terror
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

